La gran pesadilla energética que depara a Europa este invierno

Sequía, gripe nuclear, crisis del gas…La electricidad no bajará de 500 €/MWh en lo que resta de año y algunos países como Francia verán los 1.000 €/MWh a diario durante varios meses

Europa va de Málaga a Malagón en cuanto a crisis energética se refiere. En vez de conseguir que los precios se frenen o aminoren, lo único que se ve en los mercados europeos energéticos es cómo el precio no para de subir semana a semana.


Y es que se está dando un cóctel perfecto, la tormenta perfecta para que en los próximos meses se vean cosas terribles en los mercados. Ya no sólo es la guerra del gas de Europa con Rusia por su invasión a Ucrania. A ello hay que sumar otras circunstancias que empeoran aún más el panorama, que arrojan mayor incertidumbre y que harán más cara la energía los próximos meses. Se trata de la sequía que asola a todo el Viejo Continente y de la gripe nuclear que vive Francia.


Europa lleva más de un año de crisis energética, pero sólo ha actuado a raíz de la guerra de Putin contra Ucrania. Sólo a partir de ahí es cuando ha comenzado a tomar medidas, pero claro, desengancharse del petróleo y del gas ruso cuando tienes una dependencia muy alta, del 40%, es muy complicado.


Primero aprobó el plan RePowerEU. Como no ha dado el resultado esperado y la crisis ha ido a más, ahora ha lanzado el superplan de racionamiento energético por si a Putin le da por cortar del todo el suministro de gas. Algo que no ha hecho y que probablemente no hará. Eso sí, seguirá jugando al ratón y al gato para mantener altos los precios, le conviene y mucho para sobrellevar el gasto económico de una guerra.


Compra masiva de GNL

Mientras se desengancha de Putin, Europa sigue comprando GNL, mucho más caro, como si no hubiese un mañana. Hay que llenar los depósitos. Y claro, a mayor demanda, ya se sabe lo que sucede en los precios. Era de esperar que se incrementen, y más cuando anuncias a tus suministradores que voy a comprar GNL a espuertas en los próximos meses.


Todo esto hace que el precio del gas en el mercado TTF esté en máximos históricos rozando los 230 €/MWh. En España, gracias a Dios, el Mibgas lleva bastante mejor la crisis, aun así maneja precios cercanos a los 160 €/MWh.


Mercado eléctrico desbocado

Esto se traslada directamente a los mercados eléctricos europeos que están superando los 500 €/MWh como si no pasara absolutamente nada. Sólo se libran los nórdicos, aunque también están ya sufriendo la sequía y el mercado ibérico que está trampeado con el tope al gas, si no, estaría igual que el resto ya que muchos contratos eléctricos van ligados al TTF


Pero esto es ahora. Lo peor está por ver. Si creen que ya lo habían visto todo en los mercados energéticos, están confundidos. Este invierno se va a vivir la gran pesadilla energética. Nunca se había dado algo igual, unos precios totalmente desbocados que harán imposible la viabilidad de la Unión Europea salvo una intervención total de los mercados.

De los 500 euros no se va a bajar nadie en los próximos meses. Así los futuros lo indican en todos los mercados. Para que esto se produzca es importante tener en cuenta la situación de sequía que está viviendo en la actualidad Europa.


Ni agua ni nuclear

Sin agua, la producción hidroeléctrica será cada vez menor y podría traer malas consecuencias como una mayor paralización de la industria electrointensiva. Así ya está pasando en China. Sería importante que Europa se prepare para ello.


Y por si esto fuese poco, se le une a todo esto el gripazo nuclear que está viviendo Francia. El país galo tiene casi una treintena de reactores nucleares parados por distintos causas, aunque la mayoría de ellas por problemas técnicos en algunos elementos.


Es por ello que en estos momentos, el cuarto trimestre de 2022 y el primero de 2023, Francia verá su electricidad por encima de los 1.000 €/MWh. De momento el resto de países se mantendrían entre los 500 y 600 €/MWh, pero basta cualquier mínimo incidente para que estos precios se contagien al resto del continente.


Francia es un país que está superconectado, y gracias a ello puede tener asegurado el suministro, pero cada vez está más justo para aguantar.


Lo único que podría calmar esta tormenta perfecta es que lloviese muchísimo durante el otoño o que hubiese mucha borrasca con fuertes vientos. Sin embargo, si viene un invierno frío y seco, Europa va a sufrir energéticamente y mucho.


Fuente: Elpriodicodelaenergía.com

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